La medida guarda relación con lo que ocurre en el torneo local y repite lo determinado en la edición 2022 de la Libertadores.
BOCA Y RACING protagonizarán un clásico de antología por la Copa Libertadores y por segunda vez se enfrentarán en esa instancia del torneo continental. La primera fue en 2020, cuando el Xeneize pasó de ronda tras imponerse por 2 a 0 en la Bombonera y caer 1 a 0 en el Cilindro.
Se trata de un choque que suscitará el interés del mundo del fútbol en general, no sólo el de los propios hinchas, que cuando jueguen en calidad de visitantes tendrán que palpitar esos duelos a través de la televisión, según publicó el medio Doble Amarilla en Twitter.
https://twitter.com/okdobleamarilla/status/1689969392124067841?s=20
La decisión tomada por organismos de seguridad de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires, seguirá el modelo del fútbol local, donde el público visitante no asiste a las canchas desde hace 10 años, salvo excepciones. Sólo hay parcialidades de los dos clubes cuando se juega en campo neutral, como ocurre en la Copa Argentina.
En la Copa Libertadores de 2022, por ejemplo, los choques entre River – Vélez y Talleres – Vélez, por los octavos y los cuartos de final, respectivamente, se jugaron sin visitantes, aunque en Liniers se produjeron serios incidentes con hinchas cordobeses que ingresaron camuflados al José Amalfitani.
El partido de ida será en el estadio de Boca y el de vuelta en el de Racing, en una fecha aún no definida entre el 23 y el 30 de agosto.
En enfrentamientos internacionales, ambos equipos se vieron las caras 17 veces, con 4 triunfos xeneizes y 11 de la Academia. Igualaron en 2 ocasiones.
El choque de cuartos en 2020 tuvo la particularidad de jugarse directamente sin público, ya que se disputó en plena pandemia.


